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Morcelación en cirugía laparoscópica y riesgo de cáncer
De qué trata
La miomectomía y la histerectomía por laparoscopia tienen claras ventajas, pero sacar el útero o los miomas en fragmentos (morcelación) puede diseminar un cáncer oculto, en especial un leiomiosarcoma. En esta tertulia del Capítulo Bogotá de la Asociación Colombiana de Menopausia, el Dr. Jairo Mendoza Quevedo, ginecólogo oncólogo y cirujano endoscopista, explica cuál es el riesgo real y cómo operar de forma segura.
La charla repasa los miomas y los sarcomas uterinos; el origen de la controversia, con la alerta de la FDA de 2014 y la respuesta de las sociedades científicas; qué tan frecuente es encontrar un sarcoma inadvertido según la edad; la morcelación contenida en bolsa y por vía vaginal; y las recomendaciones de FECOLSOG para Colombia. En las preguntas se habla de cuándo sospechar un leiomiosarcoma, las contraindicaciones de la morcelación, la biopsia de endometrio, la resonancia y por qué la miomectomía no suele tener sentido en la transición a la menopausia.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Qué es la morcelación en la cirugía de miomas?
- ¿Qué riesgo hay de que un mioma sea en realidad un cáncer?
- ¿Por qué la FDA restringió la morcelación?
- ¿Cuándo se sospecha un leiomiosarcoma?
- ¿Tiene sentido quitar los miomas en la perimenopausia?
Resumen
La cirugía laparoscópica de los miomas causa menos dolor, menos sangrado y una estancia más corta, pero obliga a sacar el tejido en fragmentos (morcelación). En 2014, tras el caso de una médica con un leiomiosarcoma no sospechado que se diseminó por la morcelación, la FDA estimó que 1 de cada 352 mujeres operadas por supuestos miomas tiene un sarcoma oculto. Por eso contraindicó la morcelación sin protección en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas. Estudios posteriores muestran un riesgo más bajo, pero que aumenta con la edad: casi nulo antes de los 40 años y mayor después de los 50. El leiomiosarcoma no se puede diagnosticar de forma confiable antes de la cirugía y tiene mal pronóstico. La práctica segura combina varias medidas. Primero, elegir bien a la paciente. Antes de operar se hacen citología, biopsia de endometrio cuando está indicada, ecografía y resonancia si hay un útero grande o con áreas quísticas. La morcelación se hace dentro de una bolsa de contención y con un consentimiento informado claro. En la mujer perimenopáusica o posmenopáusica se prefiere la extracción completa del útero sin fragmentarlo.