Inicio / Academia / Salud mental, sueño y cerebro
Fibromialgia y menopausia: un dolor real que necesita validación
De qué trata
«Ya fuiste al médico y no tienes nada; ponle ganas a la vida»: muchas mujeres con fibromialgia escuchan esto en casa y en la consulta. Cuando la fibromialgia se cruza con la transición menopáusica, el dolor, la fatiga, el insomnio y la niebla mental se amplifican, y la falta de validación hace más daño.
En esta charla del Día Mundial de la Menopausia 2026, «¿Te duele y nadie te ha explicado por qué?», la Dra. Rosario Martínez, desde Bolivia, explica la fibromialgia en la transición menopáusica a partir del caso de María, una profesora de 49 años. Muestra cómo la caída de los estrógenos altera las vías que frenan el dolor y produce sensibilización central (dolor nociplástico), por qué se acompaña de dolor pélvico, intestino irritable, migraña y trastornos del sueño, cómo cambiaron los criterios diagnósticos entre 1990 y 2016 y por qué pedir exámenes o procedimientos de más causa iatrogenia. Propone una consulta que valide el dolor, construya una alianza con la paciente, sume a salud mental, medicina del dolor y ginecología, enseñe a dosificar la actividad y a cuidar el sueño, y se ponga metas realistas: recuperar la función antes que borrar todo el dolor.
Conferencista: Dra. Rosario Martínez, Bolivia, red WARMI. Presenta: Dra. Isabel Jáuregui, presidenta de ASOMENOPAUSIA.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Qué relación hay entre la fibromialgia y la menopausia?
- ¿Por qué duele todo si los exámenes salen normales?
- ¿Qué es el dolor nociplástico o la sensibilización central?
- ¿Cómo se diagnostica hoy la fibromialgia?
- ¿Cómo se trata la fibromialgia en la transición menopáusica?
Resumen
Muchas mujeres con dolor crónico escuchan del médico y de la familia que «no tienen nada». La charla parte del caso de María, una profesora de 49 años que vive una separación, presiones en el trabajo y la perimenopausia, y que llega a la consulta con dolor muscular difuso, fatiga, niebla mental, insomnio y más migraña, después de meses de exámenes normales. Cuando la fibromialgia se cruza con la transición menopáusica, el dolor se amplifica: los estrógenos ayudan a regular el dolor, la serotonina, el sueño y el tejido conectivo, y su caída altera las vías que frenan el dolor y produce sensibilización central, de modo que incluso estímulos leves duelen. Se acompaña con frecuencia de dolor pélvico, intestino irritable, artrosis y migraña. Los criterios diagnósticos cambiaron: los de 1990 se basaban en puntos dolorosos, y desde 2016 se evalúan el dolor generalizado, la fatiga, el sueño y la cognición. Como las imágenes no muestran la causa, pedir exámenes o procedimientos de más es iatrogenia. La propuesta es validar el dolor como real (incluso por escrito), escuchar, construir una alianza, trabajar con salud mental, medicina del dolor y ginecología, usar medicamentos como duloxetina, pregabalina o gabapentina cuando se necesiten, enseñar a dosificar la actividad en los días buenos y a cuidar el sueño, y fijar una meta realista: recuperar la función antes que eliminar todo el dolor.