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Síndrome musculoesquelético de la menopausia: un desafío para el ginecólogo
De qué trata
Dolor en las manos, la cadera, la espalda o las rodillas, rigidez, cansancio y pérdida de fuerza: hasta la mitad de las mujeres en la mediana edad vive con dolor crónico, y muchas veces las radiografías y resonancias salen normales. ¿Qué es el síndrome musculoesquelético de la menopausia y qué puede hacer el ginecólogo?
En esta conferencia del Capítulo Eje Cafetero de la Asociación Colombiana de Menopausia, en el marco del Día Mundial de la Menopausia 2026, la Dra. Eliana Marcela Rojas Sánchez, especialista en medicina de la actividad física y del deporte, explica este síndrome recién descrito a partir del caso de una paciente. Recorre las cifras del dolor en la transición menopáusica, por qué las hormonas no lo explican todo (sueño, estrés, trabajo, doble jornada, sedentarismo), qué cambia en el músculo, los tendones y el cartílago, el marco de las 5A para identificarlo y por qué la solución no es simplemente «muévase más»: el temor al movimiento es frecuente y el ejercicio debe prescribirse con objetivos claros, de bajo impacto y por al menos 12 semanas.
Conferencista: Dra. Eliana Marcela Rojas Sánchez, especialista en medicina de la actividad física y del deporte y en medicina del trabajo, experta en envejecimiento activo; Capítulo Bogotá y junta directiva de ASOMENOPAUSIA. Modera: Dr. Franklin José Espitia De La Hoz, presidente del Capítulo Eje Cafetero de ASOMENOPAUSIA.
Autoevaluación
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- ¿Qué es el síndrome musculoesquelético de la menopausia?
- ¿Por qué duelen las articulaciones en la menopausia si las imágenes salen normales?
- ¿La terapia hormonal mejora el dolor articular?
- ¿Qué es el marco de las 5A?
- ¿Qué ejercicio recomendar a una mujer con dolor musculoesquelético en la menopausia?
Resumen
El síndrome musculoesquelético de la menopausia es el dolor articular, muscular o tendinoso que aparece o cambia durante la transición menopáusica, junto con la pérdida de función muscular, de densidad ósea y la progresión de la artrosis. Es muy frecuente, pero aún no tiene criterios diagnósticos validados ni un tratamiento específico. La International Menopause Society lo puso en el centro del Día Mundial de la Menopausia 2026, dedicado al dolor crónico en la mediana edad. La prevalencia de dolor muscular o articular sube de cerca del 40 % en la premenopausia a cerca del 60 % en la posmenopausia, con un punto de inflexión en la transición tardía, aunque la evidencia es observacional y muy heterogénea. Muchas veces las imágenes son normales, lo que lleva a desestimar el síntoma. La caída de estrógenos afecta el colágeno, los tendones, el cartílago y el músculo, pero las hormonas no lo explican todo: influyen el sueño, el estado de ánimo, el estrés, la doble jornada, la informalidad laboral, el sedentarismo y los sesgos de género en la atención. Lo que más se pierde no es masa sino función: potencia y fuerza. La evidencia de que la terapia hormonal mejore estos síntomas es débil; puede ayudar de forma indirecta en mujeres con indicación. Para identificarlo se propone el marco de las 5A (tomar conciencia, preguntar, evaluar, atribuir y actuar), descartando enfermedad reumática sin sobreinvestigar. Como el temor al movimiento es frecuente, la solución no es simplemente «muévase más»: se recomiendan modalidades mente-cuerpo y de bajo impacto (yoga, pilates, estiramientos, ejercicio acuático, baile), de 35 a 70 minutos, 3 a 4 veces por semana, con objetivos SMART y durante al menos 12 semanas.