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Para ti, Mujer: salud íntima, sexualidad, corazón y ejercicio
De qué trata
¿Qué diferencia hay entre climaterio, premenopausia y menopausia? ¿Por qué aparecen la sequedad vaginal y las molestias al orinar? ¿Se acaba la vida sexual con la menopausia? ¿Por qué después de los 50 años el corazón es el mayor riesgo para la mujer? En este encuentro en vivo de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia (FLASCYM), con el que nació el grupo «Para ti, Mujer», especialistas de cinco países responden estas preguntas en un lenguaje claro, pensado para las mujeres y sus familias.
Se transmitió en octubre, el mes del Día Mundial de la Menopausia (18 de octubre), el Día Mundial de la Osteoporosis (20 de octubre) y la prevención del cáncer de mama.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Qué es el síndrome genitourinario de la menopausia?
- ¿Qué diferencia hay entre un hidratante y un lubricante?
- ¿Qué diferencia hay entre climaterio, premenopausia y menopausia?
- ¿Puedo usar estrógenos si me quitaron el útero y los ovarios?
- ¿Son seguros los «chips» o implantes de testosterona?
- ¿Cómo se manifiesta un infarto en la mujer?
- ¿Cuándo hacerme el autoexamen de mama si ya no menstrúo?
- ¿Qué tipo de ejercicio debo hacer en la menopausia y cuántos minutos a la semana?
- ¿Puedo hacer ejercicio si tengo osteoporosis?
Resumen
Encuentro en vivo de FLASCYM para las mujeres y sus familias, con seis especialistas de Colombia, Paraguay, Chile, Ecuador y Nicaragua. El síndrome genitourinario de la menopausia (sequedad, dolor en las relaciones, molestias urinarias) es frecuente, avanza si no se trata y tiene tratamientos eficaces, con y sin hormonas. El climaterio es una transición de varios años y la menopausia es solo la fecha de la última menstruación; los cambios en el sangrado deben consultarse. La sexualidad no termina con la menopausia: el deseo y el dolor tienen solución, y hablarlo con el médico ya es parte del tratamiento. Después de los 50 años la enfermedad del corazón es la primera causa de muerte en la mujer, y el infarto puede dar síntomas atípicos. El autocuidado (hábitos saludables, autoexamen de mama, citología y chequeo anual) y el ejercicio aeróbico, de fuerza, equilibrio y flexibilidad son las herramientas que cada mujer tiene a su alcance.
Conferencias
Síndrome genitourinario de la menopausia
Dra. Marta Lucía Marrugo Flores, ginecóloga y obstetra, con posgrado en reproducción humana, endoscopia ginecológica y menopausia; ginecología integrativa. Expresidenta de ASOMENOPAUSIA y del Capítulo Atlántico; experta latinoamericana en menopausia de FLASCYM (Colombia)Desde 2014 ya no se habla solo de «atrofia vaginal» sino de síndrome genitourinario de la menopausia, porque los síntomas afectan tanto la vagina como las vías urinarias. Incluye sequedad, ardor, picazón, infecciones vaginales repetidas, falta de lubricación, dolor y sangrado en las relaciones, además de ganas frecuentes de orinar, levantarse de noche a orinar, ardor, infecciones urinarias y escapes de orina. A diferencia de los calores, que duran unos años, estos síntomas avanzan y se vuelven crónicos si no se tratan. Son muy frecuentes, pero se consulta poco por pudor, miedo o creencias. La falta de estrógenos es la causa principal, aunque también influyen la extirpación de los ovarios, la quimioterapia o la radioterapia, la lactancia, el estrés y el cigarrillo. El examen ginecológico es clave para confirmar el diagnóstico. El tratamiento debe empezar temprano y mantenerse en el tiempo («la vagina es nuestra segunda cara»): hábitos saludables, ejercicios de piso pélvico, hidratantes vaginales (que se aplican cada uno a tres días) y lubricantes de base acuosa para las relaciones. Los estrógenos vaginales son el tratamiento más eficaz, y hay alternativas sin hormonas, como el ácido hialurónico, el láser y la radiofrecuencia, para quien no puede o no quiere usarlas. Las pacientes con cáncer deben contarle estos síntomas a su médico, porque hay opciones.
Menopausia, tiempo de cambios
Dra. Blanca Lila Fretes, ginecóloga y obstetra, endocrinóloga ginecológica, presidenta de la Sociedad Paraguaya de Climaterio y Menopausia; coordinadora del posgrado de Ginecología y Obstetricia de la Universidad Nacional de Asunción (Paraguay)El climaterio es la transición, de 10 a 15 años, en la que los ovarios dejan de producir estrógenos y progesterona. La menopausia es solo una fecha, la última menstruación, y se confirma después de un año sin sangrado. En la premenopausia son frecuentes los ciclos irregulares y los sangrados abundantes; deben consultarse, y antes de cualquier tratamiento hay que estudiar el endometrio. Los sofocos intensos y frecuentes se asocian con más riesgo cardiovascular, y el mal sueño con más riesgo de diabetes. Los calores y el ánimo pueden mejorar con el tiempo, pero el síndrome genitourinario avanza si no se trata. A largo plazo aumentan el peso abdominal, la resistencia a la insulina, la hipertensión y la diabetes; en América Latina, las enfermedades cardiovasculares matan muchas más mujeres que el cáncer de mama. La menopausia puede ser natural (entre los 49 y los 55 años), tardía, precoz (antes de los 40) o inducida por cirugía o tratamientos, y la quirúrgica suele dar más síntomas, por lo que no conviene retirar el útero o los ovarios sin una indicación clara. En las preguntas se explica que, tras una histerectomía, los estrógenos pueden usarse según los síntomas y los riesgos de cada mujer, idealmente antes de los 60 años o en los 10 años siguientes a la menopausia, y que no hay un límite fijo de tiempo mientras haya beneficios.
Sexualidad en la posmenopausia
Dra. Margot Acuña San Martín, ginecóloga y obstetra, magíster en epidemiología clínica, docente de la Universidad de La Frontera (Temuco), past president de la Sociedad Chilena de Climaterio; experta latinoamericana de FLASCYM (Chile)La sexualidad no termina con la menopausia: es un derecho a cualquier edad y las mujeres viven hoy un tercio de su vida o más después de ella. En la posmenopausia lo que más afecta la vida sexual es la falta de deseo, el dolor en las relaciones y una imagen negativa del cuerpo. Las causas son biológicas, psicológicas, culturales y de pareja; lo que más pesa en el deseo es la historia sexual previa. Una disfunción sexual se diagnostica cuando causa malestar importante durante al menos seis meses, y siempre es un asunto de pareja. El manejo es individual: comunicación, tiempo compartido, hábitos saludables, sueño y ejercicio, tratamiento del síndrome genitourinario, fisioterapia de piso pélvico y, cuando corresponde, medicamentos. Los ovarios siguen produciendo testosterona años después de la menopausia, por eso conviene conservarlos si están sanos. La testosterona solo es segura por vía transdérmica; los implantes o «chips» no son seguros. Hablar del tema con el médico ya es parte del tratamiento.
Riesgo cardiovascular en la mujer en la menopausia
Dra. Gabriela Ayala, ginecóloga y obstetra con maestría en estadística, endocrinóloga ginecológica, Hospital Metropolitano de Quito; profesora de posgrado de la Universidad Internacional del Ecuador (Ecuador)Antes de la menopausia, las mujeres tienen menos infartos que los hombres porque los estrógenos protegen las arterias y el corazón. Después de la menopausia ese riesgo sube y, a partir de los 50 años, la enfermedad del corazón pasa a ser la primera causa de muerte en la mujer, muy por encima del cáncer de mama. Contribuyen la caída de los estrógenos, los sofocos frecuentes, el sedentarismo, la grasa abdominal, la resistencia a la insulina, el mal sueño y los cambios en el colesterol. En la mujer el infarto puede dar síntomas atípicos: dolor en la mandíbula, el hombro o la boca del estómago, náuseas, cansancio, falta de aire o palpitaciones, a veces desencadenados por estrés emocional. Son factores propios de la mujer los antecedentes de preeclampsia, diabetes en el embarazo y ovario poliquístico. Para protegerse: ejercicio cardiovascular y de fuerza, alimentación saludable, no fumar y evitar el alcohol (ninguna cantidad es protectora). La terapia hormonal iniciada a tiempo no aumenta, y puede reducir, la mortalidad cardiovascular.
Autocuidado de la mujer en la «época de oro»
Dra. Greta Solís Vargas, ginecóloga y obstetra, subespecialista en climaterio y menopausia, Hospital Vivian Pellas; miembro fundador de la Asociación Nicaragüense de Climaterio y Menopausia; presidenta de la Región A de FLASCYM (Nicaragua)El autocuidado es estar atenta a lo que nos pasa, pensamos y sentimos, y actuar para lograr bienestar. Entre el 75 y el 80 % de las mujeres tiene algún síntoma de la menopausia, y no solo calores: también tristeza, ansiedad, irritabilidad y molestias íntimas que afectan la vida sexual y de pareja. La falta de estrógenos aumenta el riesgo de osteoporosis (las fracturas de cadera son las más graves) y de enfermedad cardiovascular. Lo que cada mujer puede hacer: ejercicio, alimentación balanceada, tomar agua, no fumar, moderar el alcohol y mantener un peso saludable, porque la obesidad se asocia con 13 tipos de cáncer. Es clave el autoexamen mensual de mamas, la citología según indique el médico y la vacuna contra el VPH para hijas e hijos. Nunca es tarde para empezar a hacer ejercicio. Las relaciones con la familia y los amigos también cuidan la salud, y conviene un chequeo médico al menos una vez al año.
Actividad física y ejercicio en la menopausia
Dra. Eliana Rojas Sánchez, especialista en medicina del deporte, en medicina del trabajo y en envejecimiento activo; docente universitaria; Capítulo Bogotá de ASOMENOPAUSIA (Colombia)Actividad física es todo movimiento del día (caminar, limpiar, bailar, la jardinería) y el ejercicio es la actividad programada con un objetivo de salud. Con la menopausia las mujeres se ejercitan menos y pasan más tiempo sentadas, y el sedentarismo se asocia con síntomas más intensos, insomnio, ansiedad, depresión y más riesgo cardiovascular. La meta no es un peso ideal, sino «entrenar para la vida»: poder trabajar, desplazarse y cuidar a otros sin limitaciones. Se recomiendan cuatro tipos de ejercicio: aeróbico (caminar, bicicleta, nadar, bailar), 150 minutos por semana repartidos en 3 a 5 días; fuerza (bandas, pesas, mancuernas), 2 a 3 días por semana en días alternos; equilibrio y coordinación (yoga, tai chi); y flexibilidad, 2 a 3 días por semana. Siempre con un período de adaptación y aumentando poco a poco. En las preguntas se explica que la resistencia a la insulina aumenta desde la menopausia, que el estrés crónico, el mal sueño y el cortisol empeoran el metabolismo, y que en mujeres con osteoporosis y bajo peso el ejercicio de fuerza, progresivo e indicado por el médico, es el pilar del tratamiento.