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Hormonas bioidénticas en menopausia: verdades y mentiras
De qué trata
¿Las hormonas «bioidénticas» o «naturales» son más seguras que la terapia hormonal convencional? En esta charla del Capítulo Eje Cafetero de la Asociación Colombiana de Menopausia, el Dr. Henry Arenas Quintero, endocrinólogo, explica qué son, en qué se diferencian las aprobadas de las preparadas en fórmulas magistrales y qué hay de cierto en lo que promete su publicidad.
La charla aclara que muchas hormonas aprobadas (estradiol, progesterona micronizada) ya son bioidénticas, mientras que las mezclas personalizadas de farmacias magistrales no pasan por estudios de eficacia y seguridad ni por controles de calidad, y pueden tener concentraciones muy distintas a las que dicen. Explica por qué se volvieron populares después del estudio WHI, por qué no sirve medir hormonas en saliva ni en sangre para ajustar la dosis, por qué las cremas de progesterona no protegen el útero y por qué los pellets de testosterona tienen más riesgos que beneficios. También dice en qué casos excepcionales sí se justifica una fórmula magistral.
Autoevaluación
Intente responder estas preguntas. Si tiene dudas, vaya directo al minuto del video donde se responde.
- ¿Qué son las hormonas bioidénticas?
- ¿Son más seguras porque son naturales?
- ¿Sirve medir las hormonas en saliva?
- ¿Las cremas de progesterona protegen el útero?
- ¿Los pellets de testosterona son seguros?
Resumen
Una hormona bioidéntica tiene la misma estructura que la que produce el cuerpo; se fabrica en laboratorio a partir de plantas como la soya o el ñame. Muchas están aprobadas por la FDA, la EMA y el INVIMA (estradiol oral, en parche, gel o anillo, y progesterona micronizada) y tienen estudios y controles de calidad. El problema son las preparaciones de farmacias magistrales («compuestas»): no tienen ensayos clínicos ni controles de pureza y dosis, y sus concentraciones pueden variar mucho. Se volvieron populares después del estudio WHI, con la promesa de ser «naturales», más seguras y a la medida. La charla desmiente sus mitos: no hay pruebas de saliva estandarizadas (salvo para el cortisol) ni un nivel ideal de estradiol en sangre, y la dosis se ajusta según los síntomas; las cremas de progesterona se absorben de forma errática y no protegen el endometrio; no hay estudios que muestren que las mezclas de estrógenos sean superiores ni más seguras; si son idénticas, tienen los mismos riesgos, incluida la trombosis; y «natural» no significa seguro. Los pellets de testosterona tienen más riesgos que beneficios. La fórmula magistral solo se justifica en casos excepcionales, como la alergia a un excipiente (por ejemplo, el aceite de maní de algunas cápsulas de progesterona). La recomendación del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos es no prescribir de rutina hormonas compuestas cuando existen productos aprobados.