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Asociación Colombiana de Menopausia · Desde 1994
ASOMENOPAUSIARevista Colombiana de Menopausia · Vol. 1 núm. 2
Vol. 1 núm. 2 / Artículo

La sexualidad masculina después de los 50 años de edad

Alonso Acuña, M.D.*

En este artículo
  1. Resumen
  2. Referencias
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-¿Tiene el hombre una menopausia como la mujer? Si y no. Desde el punto de vista de un cambio de vida debido a determinados cambios físicos, sociales y familiares podría ser una situación analogable. Pero desde el punto de vista hormonal y reproductivo no, puesto que el hombre continúa con la producción testicular de andrógenos y de espermas hasta las edades más avanzadas, mientras que la mujer cuando deja de menstruar no tendrá más estrógenos ováricos ni óvulos.

En 1984 Alfred Kinsey presentó a la comunidad mundial su revolucionario libro La Conducta Sexual del Varón. Allí señalo que los hombres alcanzaban su máxima capacidad sexual hacia los 25 años de edad, para después iniciar un lento descenso cuya graduación y variabilidad dependería de cada individuo, pues cada uno venía a representar un patrón aparte con todo un abanico de posibilidades en cada caso. Para 1950 el profesor español Gregorio Marañón señaló que los hombres mayores, presentaban en su proceso de envejecimiento una fenomenología similar a la de la mujer perimenopáusica. Proceso que denominó como el climaterio masculino, término que levantó ampollas y originó acaloradas discusiones que periódicamente se reviven a la luz de los modernos conocimientos del momento. Para hacer una aproximación al tema del envejecimiento sexual, es necesario entender el proceso del envejecimiento en general. El envejecimiento es una etapa de la vida que indica el inicio de la involución. Es el polo opuesto de la adolescencia, que es la etapa de la vida que marca los cambios evolutivos más importantes –físicos y psíquicos-, en el paso de la niñez a la adultez. El envejecimiento marca una etapa que abarca todo el proceso de la involución de las personas que hacen su transito de la madurez a la vejez. Tal es el parangón paradojal, desde el punto de vista psíquico entre la adolescencia y envejecimiento, que se ha denominado también al envejecimiento como una segunda adolescencia. Puesto que similitudes paradojales evidentes también existen desde el punto de vista psicológico, ya que en la adolescencia se operan una serie de modificaciones en el comportamiento que tornan a la persona en incomprensible, llena de contradicciones y claroscuros, pues se halla en el momento de la búsqueda de su identidad como persona. necesita ser y hacer. En el envejecimiento, de igual manera llena de claroscuros e incomprensiones, la persona también tiene una crisis de identidad, en el sentido que ahora ya no quiere dejar de ser ni dejar de hacer, como pareciera que la sociedad se lo trata de imponer.

Cada hombre deberá adaptarse a todas estas circunstancias o sucumbir ante ellas. El estilo y tipo de vejez dependerá de todo este síndrome de adaptación donde entra en consideración el síndrome del stress crónico por Hans Selye. Todo esto puede llevarlo al retraimiento, el aislamiento y la depresión (años grises) o a entender el proceso, captarlo, aceptarlo y vivirlo de manera adecuada y adaptarse a las circunstancias físicas, psicológicas, laborales, familiares y sociales que se presentan (años dorados). Así pues, ¿existe en realidad el climaterio masculino y podría equipararse a la menopausia femenina? Habría que analizar entonces las similitudes y las diferencias: Similitudes: desde el punto de vista familiar, social y aún laboral, existen una serie de cambios del status que son innegables. Muchas veces, el hombre tendrá más dificultades que la mujer para adaptarse a estos cambios, es más psicolábil, tal vez porque ha tenido mayor poder en los años precedentes. Pero en la medida que la mujer ha irrumpido al cambio laboral, tal vez los significados serán con el tiempo cada vez más parecidos en ambos sexos. Desde el punto de vista físico las modificaciones corporales pueden ocasionar estrechez estética en forma variable, unas veces más acusada que en la mujer o menos, según muchas circunstancias personales y ambientales concomitantes.

Diferencias: Las modificaciones en el aparato circulatorio son más evidentes en el hombre quien está más expuesto que la mujer a los accidentes cardiovasculares y cerebrales, aunque luego de los 65 años esta posibilidad se nivela, por razones hormonales ya conocidas. La mayor y más evidente diferencia está en el aspecto endocrino y de reproducción: la mujer una vez desaparecidas las menstruaciones con la cesación de la actividad ovárica y ausencia de estrógenos, termina su época reproductiva. El hombre continúa con capacidad reproductiva, pues persiste la espermatogénesis –así sea en menor cantidad y calidadademás de que los andrógenos continúan produciéndose. La mujer menopáusica, queda pues infértil y sin estrógenos ováricos. El hombre “climatérico” tiene producción de andrógenos testiculares y de espermas. Así pues, desde el punto de vista hormonal y reproductivo, el hombre no tiene menopausia o climaterio. Desde el punto de vista psicológico, ambiental, laboral, familiar y social, el hombre como la mujer, tienen un climaterio, una involución, un paso hacia la vejez, la vejez misma y al ancianidad, etapas lógicas del devenir humano, que no significan otra cosa, al haber legado a estas avanzadas edades, que un triunfo sobre la enfermedad, puesto que los menos fuertes han quedado en el camino.

Referencias

  1. Acuña Cañas, Slonso. Sexo y edad de la Madurez a la Vejez. Ed.
  2. CAFAM, Bogotá, 1984. Acuña Cañas, Alonso. Guerrero Pedro, Palacio Marta Lucía, Nader Lucía, es tiempo de Vivir, Ed. Arte Gráfico, 2ª. Ed. Bogotá, 1993.
  3. Karacan, I. REM Sleep and Sexuality in the aged, J. Geriatr. Psych.
  4. 1969; 2: 181. Kinsey, A. Sexual behavior in the human male, Ed. W.B. Saunders Co, Philadelphia, 1948.

Afiliaciones y notas

* Director de la Unidad de Psicoterapia y Sexualidad Humana. SAntafé de Bogotá.

Cómo citar este artículo

Vancouver

Acuña A. La sexualidad masculina después de los 50 años de edad. Rev Col Menop. 1995;1(2):31-32.

APA 7

Acuña, A. (1995). La sexualidad masculina después de los 50 años de edad. Revista Colombiana de Menopausia, 1(2), 31–32.

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