Uno de los aspectos que más controversia genera respecto a la terapia hormonal es el posible incremento sobre el riesgo de trombosis venosa profunda y tromboembolismo pulmonar.  Esta asociación parece encontrarse especialmente con el uso de estrógenos conjugados orales en conjunto con medroxiprogesterona, tal como se evidenciara en loe estudio del WHI. Pero no se observa en lo que Canonico publicara con el uso de los estrógenos por vía transdérmica o con otro tipo de progestágenos.  Hoy surge nuevamente la controversia con la publicación que se hiciera de los estudios EINSTEIN-DVT y EINSTEIN-PE.  Aunque son estudio observacionales, alcanzan a incluir 1888 mujeres con episodios de tromboembolismo pulmonar y que desarrollan hemorragia uterina anormal.  Más de 400 de ellas recibían estrógenos, progestágenos o la combinación de ellos para reducir la cantidad de sangrado y no los suspendieron luego del episodio trombótico.  El riesgo de presentar un nuevo episodio de trombosis fue similar al de aquellas mujeres que no recibían ningún tratamiento hormonal, siempre y cuando tuviesen un adecuado esquema anticoagulante.  Sin duda esto cambia la forma en que hasta el momento se ha considerado la terapia hormonal en pacientes con antecedente de eventos trombóticos.

 

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