La menopausia se define como el cese permanente de la menstruación consecuencia del agotamiento de los folículos ováricos o reserva ovárica. Su diagnóstico se establece tras 12 meses de ausencia de menstruación, siempre y cuando no existan otras causas como las iatrogénicas por cirugía o tratamiento oncológico. Con el aumento en la esperanza de vida y teniendo en cuenta que la edad promedio de la menopausia es 50 años, las mujeres vamos a vivir más de la tercera parte de nuestra vida en la postmenopausia. Y a pesar que la menopausia es un proceso natural, existen muchos mitos respecto a esta etapa, algunos de los cuales me permito describir.

1. La menopausia es el fin de la sexualidad:

Si bien la menopausia es una etapa en la vida de la mujer caracterizada por cambios hormonales, dentro de los cuales se destaca la disminución en la producción de estrógenos, que conlleva el cese definitivo de la menstruación y del periodo reproductivo; no implica que finalice la sexualidad para la mujer. Por el contrario, trae consigo una forma distinta de vivir la sexualidad donde se puede lograr una armonía con la pareja y consigo misma.

Se han descrito problemas sexuales que van desde la dispareunia o dolor con la relación sexual, la falta de lubricación, la disminución del deseo sexual y hasta la dificultad para lograr el orgasmo o la excitación, sin embargo, algunos de estos problemas pueden incluso no tener su origen necesariamente en esta etapa y tienen componentes multifactoriales, por lo que es importante que no se sienta incómoda de hablar de estos temas con su médico o su ginecólogo para recibir una asesoría adecuada y dar un tratamiento eficaz e integral a los mismos.

2. La menopausia Engorda:

Los cambios hormonales y metabólicos que se producen en la menopausia trae consigo una disminución en el gasto energético basal o necesidades de energía, que si no se contemplan y se acompañan de actividad física pueden llevar al sobrepeso y la obesidad. Con base en esto, es muy importante realizar cambios en su estilo de vida que le permitan tener una alimentación sana, equilibrada y balanceada, así como seguir un programa de actividad física, que además contribuyen a mejorar su función cardíaca, a la prevención de enfermedades crónicas, como diabetes e hipertensión arterial, y a disminuir la perdida de densidad mineral osea que conlleva a la osteoporosis. Incluso, se puede anticipar e iniciar estos cambios en su estilo de vida antes de llegar a la menopausia para que pueda gozar esta etapa con mayor plenitud y bienestar. Con base en lo anterior, podemos concluir que no es inevitable aumentar de peso en la menopausia.

3. La terapia de reemplazo hormonal produce cáncer:

Este es uno de los miedos más frecuentes que presentan las mujeres cuando el médico o el ginecólogo sugiere inicio de terapia de reemplazo hormonal. No obstante, la evidencia científica ha demostrado que esto no es cierto. La terapia de reemplazo hormonal (TRH) se utiliza para prevenir o tratar afecciones relacionadas con la disminución de estrógenos en la menopausia, entre ellas las oleadas de calor o sofocos, la falla ovárica prematura, los síntomas genitourinarios y la prevención de osteoporosis. Si bien tiene sus contra-indicaciones, entre las cuales se destacan antecedente de cáncer de mama, ovario y endometrio, antecedentes de trombosis, enfermedades hepáticas agudas y sangrado vaginal inexplicado, es importante evaluar con su médico o ginecólogo antes de iniciar la terapia los beneficios, los riesgos individuales, preferencias y expectativas de cada mujer, y el impacto en la calidad de vida de la misma.

Dra Johana Alexandra Fory Hernandez

Especialista en Ginecología y Obstetricia Universidad Militar Nueva Granada.

 

Volver